.................................LAS 100 MENTIRAS DE LOS KIRCHNER
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ESTÁN EN GUERRA

          Un personaje muy cercano al poder kirchnerista, de oído habituado y boca ligeramente desbordada, contó que hace ya unos años Kunkel había vociferado en los pasillos de la Casa de Gobierno que "ellos" están haciendo una revolución y que la iban a culminar "con los Kirchner o sin los Kirchner". Esa es la verdad y ese es el "modelo" que nunca explican: la guerra revolucionaria por otros medios. La diferencia es que los Kirchner, revolucionarios de retaguardia en los setenta cuando había tiros, le han tomado el gusto y se quieren mantener a la cabeza ahora que están en el poder.

         Es claro que hoy es más fácil porque el mundo ha girado culturalmente a la izquierda. Pero no lo es menos que estos gobernantes se han propuesto dar otra vuelta de tuerca al movimiento de las estructuras socio-políticas hacia la revolución. Tal la verdad de fondo y, en nombre de tal movimiento, todo lo que no acompañe va a ser arrasado. Tal la "única realidad" y la explicación para que esta banda siga caminando a paso acelerado, con la boca babeante de falsa democracia, aun en contra de la voluntad de la mayoría.

         Esto, que surge del más elemental análisis, es sin embargo lo que callan toda la falsa oposición y los "comunicadores" en general. Allí demuestran ser socios, conscientes o no, del proceso revolucionario que no va a ser detenido hasta que se lo reconozca como tal.

         No hay diálogo posible. Porque el diálogo, para los revolucionarios, es sólo una maniobra de entretenimiento hacia el adversario antes de volverlo a atacar. No hay concordancia posible porque el revolucionario sólo apunta a aniquilar. Va por todo: tiene que reemplazar el orden preexistente por el que le dicta su utopía. Es más, cuando uno se siente tentado a coincidir aún en lo mínimo con el revolucionario es porque ha empezado a claudicar en la defensa de lo propio.

         El gobierno de los Kirchner ha dado ya pruebas más que suficientes. Y quien pueda haberse confundido por un instante cuenta ahora con todas las evidencias para saber adónde vamos. Porque se quieren quedar con toda, absolutamente toda nuestra libertad.

         La lucha del gobierno contra el campo es el ejemplo más fácil de entender/ Allí se ve con claridad que los destructores han preferido hacer perder al país una de sus más importantes oportunidades económicas, con tal de desarmar a un sector de la sociedad que podría conservar un grado de independencia que los revolucionarios no toleran desde lo más profundo de sus vísceras.

         Pero ese conflicto es también la demostración de que los dirigentes necesitan un grado de cultura e inteligencia políticas con la que los agropecuarios no cuentan. Ellos no son cómplices como los políticos, pero su temor a la impopularidad mediática los ha paralizado. Van a necesitar de otros ingredientes si quieren hacer de su genuina lucha una fuerza que ayude a sacarnos del pantano al que empujan los revolucionarios.

         Los revolucionarios han aprendido con el luciferino Gramsci que se trata, nada menos, que de cambiar a la sociedad su sentido común, para ellos demasiado cristiano a pesar de todo. De ahí que apunten, como hacen los Kirchner, a destruir la educación, la cultura, la justicia, la salud preexistentes sin reemplazarlas por nada. Con la utópica ilusión de sembrar luego sus semillas en el desierto.

         Con esa idea en el fondo de sus torvos corazones han peleado por la nueva ley de medios como si fuera la última vez. Y allí probablemente han cometido su primer gran error. No porque los actuales patrones desplazados, sus cómplices en gran parte, vayan a organizar ningún movimiento reivindicatorio; sino porque los obsecuentes van a empezar a escribirles el "diario de Irigoyen" como hacían los chupamedias del enfermo presidente radical.

         Hay que tomarse el arduo trabajo de leer "El Argentino" o "' La Gaceta ", esos pasquines de distribución gratuita y cada vez  más profusa que regalan los revolucionarios, para saber lo que viene en materia de medios: una pesada ensalada ideológica cada vez más alejada de la realidad. Y esa mentira va a confundir, antes que a nadie, a los propios revolucionarios, que van a perder noción y medida de lo que pasa.

Los demás vamos a acceder a la verdad por otros caminos, aunque sea porque la verdad siempre encuentra su modo de brillar.

         Los Kirchner, como cabeza temporaria de la revolución, van a tratar de "profundizar el modelo" que consiste en desarmar todo atisbo de verdadera libertad dentro de nuestro pueblo. Porque están en guerra con la Argentina profunda. Con ese afán la han desarmado y la seguirán desarmando en todos  los órdenes.

         Lo que -en el mejor de los casos y para no tener que pensar que son tan miserables como para protagonizar a sabiendas semejante traición- quizás no miden es que su proyecto tiene patas cortas. Porque, por un lado, es altamente probable que poderes mucho más fuertes que el suyo terminen apropiándose de una Argentina decadente e indefensa, pero rica aún en recursos naturales. Por otro, es más seguro que la promesa fundacional de una patria noble apuntando a la Verdad renazca de los sueños de sus mejores hijos vivos y muertos, e ilumine al fin tanta tribulación. Por eso luchamos. 
Hugo esteva

El Siguiente Capítulo

Que los Kirchner son perversos no lo pone en duda ni Aníbal Fernández. Ahora bien. La receta puede ser explosiva si a eso se le suma el aporte de algunos “intelectuales de superficie”, noción que acuñó el profesor.piquetero D´Elía en el intento de denostar el rigor académico de José Luis Espert y Jorge Avila mientras su jefe los identificaba como miembros de un complot.
En épocas de plena guerra interna, cuando los terroristas argentinos dispusieron convertir el país en un infierno, engrosaron sus filas con mucha juventud desprevenida a la que cargaron de odio y utilizaron como carga de cañón mientras ellos conservaban su anonimato y sus vidas, maquiavélica estrategia que se prueba con la presencia de guerrilleros sesentones que pululan hoy, casi todos colgados de un cargo público, sanos y salvos. La televisión, por ese entonces, sugería a los padres cuidar de su familia con un slogan que es casi un símbolo de la época: “¿Sabe Usted dónde están sus hijos en este momento?” El mensaje era simple. La guerrilla, sin escrúpulos, no se detenía y mientras mataba, secuestraba y amedrentaba, también reclutaba.
Triste historia la de este país que ni el cambio de siglo le impide sus periódicas involuciones recurrentes. Nuevamente en épocas de guerrilla, iletrada, a diferencia de la de hace cuarenta años, pero igualmente salvaje, cabe preguntarse no por nuestros hijos pero sí por los de ellos. ¿Dónde están los “intelectuales de superficie” de la dictadura kirchnerista? ¿Quién sabe en qué anda Horacio Verbitsky; qué es de la vida del profesor-piquetero o de Juan Manuel Abal Medina, el funcionario de Jefatura de Gabinete?
¿Alguien supone que el silencio del maoísta Carlos Zanini indica inmovilidad? ¿Se sueña con que el desguace del poder judicial que consiguieron Diana Conti y Carlos Kunkel desde el mamarrachoso Consejo de la Magistratura (engendro Alfonsín-menenmista) los tenga satisfechos? ¿O que el abolicionista del derecho Eugenio Zaffaroni y la abortista Carmen Argibay van a detenerse en la destrucción de las instituciones? ¿Eduardo Anguita habrá destilado todo el odio contenido o lo seguirá esparciendo por “la televisión pública”?
La traición esperable de Jenefes, la traición esperable de Roxana Latorre, el silencio sepulcral de De Narváez (el socio de Manzano), el silbido distraído de “Va a estar bueno Buenos Aires” son detalles de color con las que el genio kirchnerista, hay que reconocer su maestría, mantiene entretenida a “la gilada”. Mientras tanto, los cuarenta y tres cortes de calles que hubo en la última semana a caballo del episodio Kraft son la punta del iceberg que parece invisible a la clase dirigente.
¿Dónde está ahora de Mendiguren, mister “pesificación asimétrica” y reciclado pope de la Unión Industrial y dónde estaba cuando la dictadura chavista se robó propiedad privada argentina? ¿Dónde está ahora la dirigencia del campo que con tanto agrado aceptó el apoyo de la ciudadanía ante su justísimo reclamo? ¿Dónde está el poder económico que calla y otorga? Que ellos no estén pensando cuál será la siguiente movida oficial es suicida.
La mayoría de nosotros sabemos dónde están nuestros hijos. Algunos, fuera del país; otros, por irse; muchos, rehenes de este presente a dos colores entre siniestros o tibios. Los de ellos están en cada piquete, en cada corte de calle y de ruta. Están tomando fábricas, destruyendo propiedad privada, violando la ley al amparo del gobierno que, además, los financia.
“Si Obama me autoriza, compro Kraft” bromeó cínicamente Hugo Chávez ayer. No va a ser necesario; como los canales de televisión, los Kirchner la van a obtener a precio vil.
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María Zaldívar

Según el INDEC bajo la pobreza

Frecuentemente escuchamos a la Sra Presidente , traer a colación en cualquier evento, muchas veces sin necesidad alguna, el tema de los desaparecidos de la dictadura. Ejemplo claro cuando de manera torpe y hasta irrespetuosa comparó goles con personas al decir …“Ya no habrá más secuestro de imágenes, de goles, así como antes hubo secuestro de personas”…

Para quién nunca tomó un arma ni arriesgó la vida por un ideal, ni perdió familiares en aquella época terrible, quizás sea natural hablar con liviandad y equiparar como si todo fuera lo mismo para que cause impacto y sirva al propósito maniqueo de división de nuestro país. Pero me parece que la Sra Presidente debería tener en cuenta que como dice el refrán “ el pez por la boca muere”, hoy está siendo esclava de sus propias palabras y de sus propios rencores.

Tanto ha hablado de los desaparecidos que hoy me gustaría decirle que desearía que en mi país, no haya mas desaparecidos como los que ahora está generando Moreno y su “equipo” a través de informaciones que brinda el INDEC respecto de algunos índices.

Decir que bajo la pobreza es ocultar lo pobres, es privarlos de tener asistencia, de ser contenidos socialmente, de ser incluídos en planes de gobierno para que puedan prosperar, vivir con dignidad y gozar de los derechos que les corresponden como ciudadanos argentinos. En realidad es decir mucho mas pero bastan esos ejemplos para afirmar que cuando se anuncia que disminuyó la pobreza, Se está “eliminando pobres” NN.  

 

No soy lego, pero como ciudadano tengo el derecho de opinar por ahora, y preguntarme si eso no es otra forma de terrorismo de estado, si ese proceder no es provocar la desaparición (por lo menos en los registros) forzosa de las personas.

Cuando los medios que permiten la libertad de expresión ya no existan, cuando los índices dejen de ser cuestionados porque sencillamente no habrá “ni quién ni donde”; quizás en ese momento podamos todos gozar de salud, educación, seguridad y el índice mas bajo de pobreza de Latinoamérica. Algo así como la Cuba libre castrista a la que muchos idolatran pero ni en broma piensan en mudarse.

Sistemático y maquiavélico supongo, porque mientras permanecemos atados al televisor viendo ese nuevo juguete que es el fútbol de la TV pública, la inflación crece y se oculta, nos vamos volviendo pobres, y nos van haciendo desaparecer también sistemáticamente. 
¿Existirán los derechos humanos para los mas necesitados?

Gustavo Garcia

¡¡ BRUTA !! O CARADURA...

Bonafini: "Si no estás con la Ley de Medios, estás con la dictadura sangrienta"

foto perfil.com
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La titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, participó del plenario de comisiones en el Senado e identificó al proyecto de ley de Medios con "el derecho a la libertad" y sostuvo que quien "no está con esta ley, está con la dictadura sangrienta que secuestró a nuestros hijos".
Fuente: Perfil.com